Comida mexicana en la gran manzana

Posiblemente cuando uno viaja de Mexico para conocer Nueva York no tiene en mente o interés conocer alguno de los restaurantes mexicanos de la gran manzana. Sin embargo, cuando se llevan algunos años afuera del país cualquier oportunidad es buena para probar alguna de las delicias de la amplia y rica comida mexicana.

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Cinco de Mayo: nuestra otra independencia

¿Qué celebramos los mexicanos este 5 de mayo? Cuando iba en la primaria aprendí que esta fecha representaba la conmemoración de la batalla de Puebla, en la que el Gral. Ignacio Zaragoza encabezó a los mexicanos que gloriosamente derrotaron al ejército francés en los fuertes de Loreto y Guadalupe.  En la secundaria me enseñaron que después de todo la victoria no había sido tan gloriosa, pues tan sólo un año después los franceses tomarían Puebla para después instaurar el Segundo Imperio Mexicano que tanto anhelaban los conservadores mexicanos de esa época.  Pasado el tiempo y ya entrado en la universidad, la celebración pasaba poco a poco al bául de los recuerdos -al igual que el azueto tradicional, que ahora tan sólo los poblanos disfrutan.

Todo parecía ir bien hasta que vine a Estados Unidos a la maestría y “aprendí” algo que no sabía sobre el 5 de mayo: ¡que es el día de la independencia de México!

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4 de julio con sabor a México

El punto álgido de la celebración anual de la independencia de los Estados Unidos son los fuegos artificiales del 4 de julio.  Mi primer año viviendo aquí, tuve la fortuna de verlos desde las escaleras del Lincoln Memorial en Washington, D.C.  Un año después, los ví sentado a orillas del río Charles en Boston.

Sin embargo, el preámbulo al festejo de este año en la capital norteamericana tuvo su toque mexicano gracias a la presencia de nuestro país en el Smithsonian Folklife Festival. Este evento es organizado todos los veranos desde 1967 por el Instituto Smithsonian, quien en esta ocasión colaboró con CONACULTA, el INAH, la Embajada de México y el Instituto Cultural Mexicano para darnos una probadita de la inmensa historia, cultura y tradiciones de nuestro país.

Chinelos danzando con sus característicos brincos, voladores Téenek de la Huasteca potosina descolgándose de un “palo volantín”, una compatriota maya enseñando cómo preparar atole de maiz, un grupo de marakames huicholes (o Wixáritari) dando limpias a quien se animarán, y el también tradicional mariachi interpretando el Son de la Negra fueron tan solo algunos de los sabores a México que se dejaron sentir en el corazón del National Mall.

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De la nieve al pastor a la Noche Buena

El título de esta entrada pareciera hacer más referencia al relato de una pastorela que a otra cosa. Nada de eso. Aunque me estoy dejando la barba invernal y parezco San José, mi entrada es simplemente una excusa para bloguear de nuevo, ahora que estoy de vacaciones para pasar las fiestas en mi querido México.

Lo de la nieve es por la tormenta que nos cayó el fin de semana en el este de Estados Unidos, incluido Washington, D.C. ¿Qué tiene de especial ésto? Varias cosas.

De entrada, soy un chilango cuyo contacto más cercano con la nieve eran las nieves del Güero-Güero en Veracruz o los tradicionales Helados Siberia de Coyoacán. Además, Washington no destaca entre las ciudades donde más neva.  De hecho, desde que me fui a vivir para allá, las nevadas han sido más que paupérrimas.  Tanto así, que el en mi primer año, la primera nevada cayó hasta febrero, mientras que el año pasado apenas y nevaron unos cuantos centímetros en un par de ocasiones. Sin embargo, el fin de semana fue el desquite. Los más de 50 centímetros de nieve que cayeron rompieron record en la capital de nuestro vecino del norte y, por supuesto, saciaron mi sed de ver nieve de a montón.

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Obamanía en México: forma es fondo

obamaniaHaré un paréntesis antes de seguir platicando sobre el interesante viaje a  Bután.  Por un momento bloguearé acerca de un tema no tan divertido como es la relación de Estados Unidos con México y el resto de Latinoamérica, después de la visita de Barack Hussein Obama a México y la 5a Cumbre de las Américas celebrada en Trinidad y Tobago.

La Obamanía que arrasó con todo en Europa y Medio Oriente aplicó la misma dosis al pasar por México y la isla caribeña.   La popularidad y esperanza que genera Obama en donde se para va más allá de lo normal y creíble.  Sin embargo, como he dicho en ocasiones anteriores -y a pesar de la euforia y entusiasmo-, coincido con aquellos que mantienen una postura moderada y realista sobre el verdadero cambio que Obama puede traer a la relación de su país con México y el resto del continente.

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México desde Bután

tigers-nestDespués de la ansiada espera, mi esposa y yo fuimos a Bután a la boda de mi amigo.  A pesar del mal trato que le dan al equipaje en los aeropuertos, el regalo de bodas llegó intacto después de tres vuelos (Washington a Narita, Narita a Bangkok y Bangkok a Paro).  La pieza de talavera que conseguimos no sólo fue del agrado de los novios, sino también de muchos de los invitados.  Más allá del momento especial que representó la boda, el viaje a Bután o Druk Yul fue algo único.  Probablemente Bután es uno de los pocos lugares en el mundo que conserva sus costumbres sin haber sido ampliamente influenciado por la cultura occidental.  Las razones son muchas.

Primero, simplemente la llegada es algo diferente, pues el país se encuentra al inicio de los Himalaya, cuyos picos nevados pueden verse desde el avión.  Después de varios giros entre las múltiples montañas butanesas, el avión desciende en Paro, uno de los valles más amplios cerca de la capital, Thimpu.

De inmediato al bajarse del avión, los turistas empiezan a tomar fotos.  Y no es para más, pues la terminal del aeropuerto es un primer vistazo sobre lo diferente que es la arquitectura típica en Bután (ver fotos al final).  Aun en Thimpu, capital cuya población total entra perfectamente en el estadio Azteca, es díficil encontrar edificios que escapen de este estilo típico.

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Tuk-Tuk tailandés mata taxista o microbusero chilango

tuk-tuk1Hasta el día de hoy  no pensé que pudiera haber alguién más temerario al volante que un taxista o microbusero chilango.  Los taxistas que manejan Vochos o Chevys son capaces de las mayores acrobacias en el asfalto capitalino, sobre todo cuando se les dice la tradicional frase “traigo prisa, jefe“.  Y qué decir de los microbuseros echando carreritas en los carriles centrales de un eje vial, para ver quien recoje más pasaje.  Sin embargo, estaba equivocado.  Después de subirme a un Tuk-Tuk en Bangkok descubrí que existe un modo más extremo de arriesgar el alma en el camino.

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